sábado, 23 de julio de 2011

Buenos días!

El amanecer es el mejor momento del día. El sol aparece lentamente como el mago encuentra a la pequeña paloma de la chistera y vuela lentamente entre los aplausos, con miedo por aquel ruido, y maravillado, por la gran expectación. No es una muy buena comparación, pues este sucede mucho mas rápido, y seguramente sin mucha menos expectación, son las seis de la mañana, y todos aquí están durmiendo, sentada en el gran estanque observo como los pequeños rayos del sol dejan su reflejo, lentamente, por entre la orilla del lago, haciendo este pequeño paisaje, como en el mas acogedor que nadie jamás haya visto.

Intento mirar a las nubes, que se tillen de matices de varios colores, naranja, pero no es del todo de este color, aparecen mas matices rojos, y algunos rosas también. No tienen un único color, ni hoy ni nunca, desde que era niña están compuestas de más de un color, y si me fijo, y pongo más atención, puedo ver como aparece el color que yo desee. Deberíamos aprender de las nubes, a ellas no las importa vivir entre varios colores, entre varios matices, al final la vida siempre crece entre estos.

¿He dicho ya que el amanecer es el mejor momento del día? Kira piensa que estoy loca por ello, dice que no hay nadie normal, que se levante a las seis de la mañana para ver a este, y menos una señorita como yo. Pero no lo llego a entender, me da igual ser una señorita que ser una mota de polvo, me encanta ser la primera en saludar al mundo, la primera en despertarme con el mundo… ¡Buenos días mundo!

Solo necesito esto.

El amanecer es el mejor momento del día. El sol aparece lentamente como el mago encuentra a la pequeña paloma de la chistera y vuela lentamente entre los aplausos, con miedo por aquel ruido, y maravillado, por la gran expectación. No es una muy buena comparación, pues este sucede mucho mas rápido, y seguramente sin mucha menos expectación, son las seis de la mañana, y todos aquí están durmiendo, sentada en el gran estanque observo como los pequeños rayos del sol dejan su reflejo, lentamente, por entre la orilla del lago, haciendo este pequeño paisaje, como en el mas acogedor que nadie jamás haya visto.

domingo, 26 de junio de 2011

Es un hecho.

Mama me dijo una vez que no me importara lo que la gente dijera, que ser diferente no es sinonimo de ser inferior.
Aun recuerdo como me abrazaba cuando llegaba del cole llorando, aun lo recuerdo.
Siempre me decia que en mí veía los ojos de una niña especial, que es algo muy distinto a ser inferior a los demas, ella siempre contaba cada una de las partes de mi cuerpo, dos ojos, una nariz, una boca, dos brazos con sus dos manos, dos piernas, dos pies..., nada, sonreía, eres igual a todos los demas, pero no se porque no llege a sentirme asi, solo llegaba a sentirme inferior, o mejor dicho, ninguno de ellos me dieron la oportunidad de sentirme igual, solo mi madre.
El dia en el cual me tiraron barro a la cara, y luego comenzaron a echarmelo por todo el cuerpo ,mientras que recibia patadas e insultos, mama vino a clase para traerme una muda, y no la importo que manchara su blusa blanca de barro, y de lágrimas ya muy quemadas, no la importo. Mama se limito a abrazarme, aun con la mirada de cientos ojos crueles, que reian, y algunos incluso murmuraban mas insultos, ella les sonrio mientras me cogia para llevarme al baño. Me limpio la cara, aunque no fue tan facil cuando intento eliminar el barro de mis ojos. Ella seguia sonriendo, y en mi interior albergaban tal numeros de sentimientos que volvi a llorar sin poder decir gracias, o un simple te quiero...

Esta niña ha podido ser cualquiera de nosotros, ponla tu nombres y apellidos, puedes a ver sido ella o esos cientos de ojos, esta niña no es tan pequeña, es una adolescente, y esto ocurre todos los días en este mundo... por desgracia.
El simple echo de ser diferente no quiere decir ser inferior o incluso peor. Vosotros os reis de ellos porque son distintos, ahora bien, ellos se rien de vosotros porque sois todos iguales.
-Mama, quiero irme lejos.
-¿Cuanto de lejos?
-A un mar de esos ojos.

martes, 3 de mayo de 2011

Mi principe rana

-Te has vuelto a dormir.

-Ni siquiera lo preguntas.

Sonríe.

-No me hace falta preguntar-mira el reloj.-Llegas quince minutos tarde.

Me muerdo el labio. Vaya cada día soy más y más impuntual.

-Lo siento-me siento al lado suyo-intento llegar pronto, pongo el despertador, pero no hay manera de que me despierte, últimamente estoy muy cansada.

Le miro con carita de pena, debía funcionar, siempre funciona con mis padres.

Me mira.

-No volveré a esperarte.

Asiento sonrientemente.

-Gracias.

-Menos gracias y muévete. Llegamos tarde.

-No llegamos tarde, aun faltan cinco minutos.

Me mira de reojo. Se levanta.

-Los suficientes como para que te quedes dormida.

Sonríe.

-¡Oye no te pases!

-¡Que no me pase, bella durmiente!

Se inclina hacia a mi.

-Siento haberte ofendido.

-¡Te odio!

Habla como si de un príncipe Disney se tratase.

-Como podre pagarte tal humillación, señorita.

-No se, pero que sea antes de que me duerma.

Piensa, se le nota en la cara.

Chasquea los dedos, algo se la ha tenido que ocurrir.

-Te llevare hasta tu dulce castillo, si vos quiere.

Le miro. El sonríe.

Le doy la vuelta lentamente. Le susurro al oído: “Allá vamos” Y con un pequeño salto, me subo encima de el.

-Venga caballito al instituto.

-¡Sin prisas eh! , que no llegamos tarde, ¿no?

Sonríe, dándole una pequeña patada en el culo.

-Exacto.

viernes, 22 de abril de 2011

Caida

Hay una fina y estrecha línea ente el cielo, y el infierno.

Me di cuenta de que la había traspasado en el momento en el que la suave y fina brisa de la luz, se convirtió en el abrasador y pesado fuego de la noche.

A veces las cosas no son como todos imaginamos, hay veces que la elección correcta es la más dolorosa, entonces elegimos la mala y dejamos de hacernos daño a nosotros mismos, aunque hagamos daño a los demás. Pero este es el precio para descender al infierno, nunca caer fue tan difícil.

-No creo que pueda hacerlo.

-¿Cómo que no puedes hacerlo?

-No, lo siento, pero no puedo hacerlo, yo no…yo no quiero esto.

Resopla pesadamente.

-Deja de hacerte la tonta, y hazlo ya-levanta la voz-no tengo mucha paciencia.

-No soy como tu.

Sonríe, torturándome con aquella sonrisa.

-Ahora si lo eres.

sábado, 2 de abril de 2011

Irrealidad.

-¿De verdad crees que está aquí?

Asiente.

-Aquí y ahora.

Se acorta mi respiración.

-No puede ser…es imposible-me trabo-no…no existe.

-Es tan real como tú y yo.

Me palpo en busca de aquella realidad, y la veo, si es tan real como yo espero que sea tan o más comprensible en esto.

-Los hombres lobos no existen…

Asiente.

-Puedes seguir convencida de ello, o intentar aceptar la verdad.

…..

-Tengo miedo.

-Serías una insensata si no lo tuvieras.

Es tan difícil pensar que algo fuera de nuestra realidad pueda existir, que algo o alguien diferente de nosotros se pase por nuestro mundo, en una realidad paralela ¿Tenemos miedo acaso?, puedes pasar por varios estados, pero sin duda este era mil veces mas poderoso, mas grande, y mas hermoso, que cualquiera otra irrealidad que yo había contemplado.

viernes, 11 de marzo de 2011

La luz de las estrellas.

Sueñas con ser diferente, lo intentas, imaginas esa estrella que pasara por tu ventana a la que le pedirás un deseo. Llevo buscando esa estrella demasiado tiempo, ya no se si existe, si me espera, si soy diferente. Ya no puedo cerrar los ojos y pensar que la vida es como yo la quiera pintar, este color es demasiado oscuro para hacerlo, y puede que si esa estrella aun me este esperando nunca pueda encontrarme con la luz apagada. Pienso que esto ya se ha acabado, aunque siempre descansen en mí las ganas de que sea real, de verla, de poder hablarla. Hoy pienso que ella no está, que ya no le intereso, que se ha olvidado de mí…pero puede que no se haya olvidado, tal vez solo este esperando, a lo mejor aún no estamos preparadas para encontramos, las dos somos especiales, las dos brillamos en esencia, cada una a su manera. Algún día mirare al cielo, y la veré brillar, habré esperado tanto ese momento que se me olvidara pedirla un deseo, aún sin saber que si aquella estrella está conmigo, mis sueños están ya todos cumplidos.